
La revolución e intervención del abril de 1965 constituye uno de los hechos más relevantes, sino es el primero en la historia de la República Dominicana en los últimos 50 años por las implicaciones que ha tenido en el orden económico, social, político e ideológico.
La importancia de esta revuelta no radica solo en el enfrentamiento de dos sectores nacionales, ni en la segunda intervención militar norteamericana, sino en la conciencia creada en la juventud de la época de que no importa la fuerza, sino la razón y los ideales.
De ahí, que ciertamente la revolución de abril de 1965 no surgió como tal, sino con las pretensiones de derrocar al gobierno defacto que presidía el doctor Donald Reid Cabral. La situación fue tornándose critica desde el año anterior, producto de la corrupción existente, lo que provoco que distintos sectores comenzaran a organizarse con el objetivo de retornar al país la constitucionalidad.
La importancia de esta revuelta no radica solo en el enfrentamiento de dos sectores nacionales, ni en la segunda intervención militar norteamericana, sino en la conciencia creada en la juventud de la época de que no importa la fuerza, sino la razón y los ideales.
De ahí, que ciertamente la revolución de abril de 1965 no surgió como tal, sino con las pretensiones de derrocar al gobierno defacto que presidía el doctor Donald Reid Cabral. La situación fue tornándose critica desde el año anterior, producto de la corrupción existente, lo que provoco que distintos sectores comenzaran a organizarse con el objetivo de retornar al país la constitucionalidad.
El coronel Caamaño Deño, abandono el lugar en forma repentina y se dirigió al puente Duarte, pero antes fue a la emisora estatal Radio Santo Domingo donde exhorto al pueblo a reactivar la lucha. La exhortación lleno su cometido, ya que centenares de personas volvieron al puente armados, principalmente de cócteles molotov, y enfrentaron los tanques de San Isidro que intentaron penetrar la ciudad.
Los Constitucionalistas, que a partir de ese momento fueron llamados rebeldes por la embajada norteamericana, comenzaron a atacar los destacamentos policiales para procurarse armas de fuego. La falta de armas constituyo el principal problema, ya que por cada constitucionalista armado veinte o más estaban desarmados. Sin embargo, la situación cambio luego que capturaron la fortaleza Ozama, donde consiguieron armas de distintos calibre.
Los constitucionalista pasaron a la ofensiva al mediodía del miércoles 28 de abril al mando del coronel Caamaño Deño, e incluso se llegó a planificar un ataque sorpresivo a la base de San Isidro. El entonces coronel Benoit pidió al gobierno norteamericano que desembarcara tropas porque alegadamente no podía garantizar la vida de los estadounidenses que se encontraban en el país.
Los marines, unos cuatrocientos, pertenecientes a la 82Division Aerotransportada desembarcaron por el puerto de Haina en horas de la tarde del viernes 28, pasando la revuelta a una nueva etapa, en la que los constitucionalistas, organizados en comando, o sea, en pequeñas unidades móviles de hombres destacados en distintos lugares de la capital, se dispusieron a enfrentar al invasor.
El gobierno norteamericano que presidía Lyndon B. Johnson argumento que la intervención fue para "salvar vidas". Pero de inmediato, se observo que los marines estaban del lado de los militares de San Isidro. El coronel Caamaño, por su parte, instalo el cuartel general en el sector de Ciudad Nueva.
La zona colonial vivía a su ritmo a pesar de los bombardeos, los tiros de francotiradores (desde los Molinos), las granadas de mortero, los tiros de fusil AR 15 que causaron grandes daños a los edificios, al tendido eléctrico, a los servicios en general de la zona. La ciudad colonial, ciudad efímera de la resistencia, del fervor patriótico y de la juventud, fue revindicada por el pueblo: los artistas, que animaban los atardeceres y a los combatientes, los comandos de los partidos en edificios y cuadras propias, el PSP, el 1J4, el MPD.
Finalmente el 30 de agosto del 1965 con los auspicio de la comisión mediadora de la OEA se firmo un acuerdo llamado acta institucional en la que se escogió el Dr. Héctor García Godoy como presidente provisional y se acordó elecciones para el año siguiente.
Con la firma del acta institucional quedo unificada la Republica y finalizada la guerra donde se procedió a quitar la trinchera que limitaban la zona constitucionalista. el 2 de septiembre ante una manifestación gigantesca en la plaza de la constitución el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deño presento su renuncia de presidente constitucional.
Cito "porque el pueblo me dio el poder al pueblo vengo a devolverle lo que le pertenece, nunca con tanta heroicidad y valentía el pueblo había luchado contra un enemigo tan poderoso en armas y numero.
Luchamos así con bravura de leyenda porque íbamos desembrozando con la razón el camino de historia. Ante el pueblo dominicano, ante sus dignos representantes que aquí encarnan el honorable congreso nacional, renuncio como presidente constitucional de la Republica Dominicana.
Dios quiera y el pueblo pueda lograrlo que esta sea la ultima vez en nuestra historia que un gobierno legitimo tenga que abandonar el poder bajo presión de fuerzas nacionales o extranjeras
Y tengo fe de aquí será".
Con la firma del acta institucional quedo unificada la Republica y finalizada la guerra donde se procedió a quitar la trinchera que limitaban la zona constitucionalista. el 2 de septiembre ante una manifestación gigantesca en la plaza de la constitución el Coronel Francisco Alberto Caamaño Deño presento su renuncia de presidente constitucional.
Cito "porque el pueblo me dio el poder al pueblo vengo a devolverle lo que le pertenece, nunca con tanta heroicidad y valentía el pueblo había luchado contra un enemigo tan poderoso en armas y numero.
Luchamos así con bravura de leyenda porque íbamos desembrozando con la razón el camino de historia. Ante el pueblo dominicano, ante sus dignos representantes que aquí encarnan el honorable congreso nacional, renuncio como presidente constitucional de la Republica Dominicana.
Dios quiera y el pueblo pueda lograrlo que esta sea la ultima vez en nuestra historia que un gobierno legitimo tenga que abandonar el poder bajo presión de fuerzas nacionales o extranjeras
Y tengo fe de aquí será".
Su imposición en el ayer y su presencia permanente, jamás suprimirán la utopía de la igualdad ni el espíritu de rebeldía frente a la injusticia.
Gloria eterna a los de mártires Abril
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